Etiqueta - vibrar en armonía

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Sintiendo la atracción
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La ley de la atracción no me funciona

Sintiendo la atracción

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Atraigo a mi vida todo lo que vibra de manera similar a la manera en que estoy vibrando.

La emoción me permite sentir la vibración como algo agradable o desagradable, como algo rico o feo. Cuando tengo un pensamiento y siento la emoción que ese pensamiento genera, emito una vibración. Al vibrar de una u otra forma, atraigo más de eso mismo.

En la dimensión terrenal, esto se manifiesta con toda exactitud. Lo que soy, tengo y hago es consecuencia de mi atracción.  Entonces, todo lo que me rodea es tal y como es porque en la dimensión vibratoria lo he atraído – me he alineado con esa frecuencia de vibración.

Si quiero atraer la vida de mis sueños, vibro en esa frecuencia hoy – ya.  Me la imagino, la proyecto, la pretendo, la invento, la creo y la re-creo de cualquier manera, con cualquier excusa.

La ley de la atracción no me funciona

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En la película El Secreto no nos explicaron el secreto.

“Supongamos que la cosa es así de fácil como decís.  Explicame entonces, si siempre he soñado un montón de cosas que quiero, ¿por qué no me llegan?”

Porque en cierto momento vibro riquísimo con esto que quiero, pero de inmediato me pongo a pensar que no lo podré conseguir con el dinero que recibo, que eso sólo existe en las películas o que no me lo he ganado. En un momento siento la maravilla de la vida de mis sueños y de seguido interpongo la resistencia.

La resistencia es todo aquello que me bloquea, que me limita y que se siente muy feo. El miedo a lo que podría pasar, la duda de dejar atrás lo que ahora es, el enojo de que he querido y no lo he tenido, las creencias de que no puedo, no lo merezco o no lo creo, son todas resistencias que me cierran las puertas.

Por un lado lo atraigo y por otro le cierro las puertas.

Por un lado vibro en armonía con lo que quiero y de inmediato me pongo a vibrar en oposición a lo que quiero.

Para atraer lo que quiero tengo que mantenerme vibrando en armonía con lo que quiero.

No es que tengo que estar pensando todo el tiempo en eso. Es estar alegre, confiad@ y con gratitud – justamente las emociones que siento cuando pienso en lo que quiero.

Hace casi dos mil años Marcos 11:24 lo sintetizó de una manera proverbial: «Por eso les digo, todo lo que pidan en oración, crean que ya lo han recibido y lo tendrán.»

Ese es el mejor resumen del proceso de atracción que conozco.